domingo, 11 de octubre de 2009

Lo Tengo Todo...

01.10.00

Lo tengo todo. Pero el todo después de un tiempo se convierte en nada y si no haces nada para conquistar algo nuevo, lo que alguna vez fue todo no será nada y no serás feliz. Y lo que tanto pediste ya no será ni significará tanto para ti.
Porque pasa el tiempo, y se van conquistando metas, que a lo mejor parecían inalcanzables, y tu vida puede dar cambios, o puede ser tan igual, pero el caso es que uno no sabe qué día será el diferente a los demás. Qué día se levantará a sonreír, o qué otro día la perderá, junto con el sentido de vivir. Por eso todos los días se deben iniciar con una sonrisa, y con amor, más que nada con ilusiones, sin pensar en el cansancio y mucho menos en descansar, sino pensar en hacer, y crear y construir, cosas para ti mismo, para llenar tu alma y tu ser, para que tu vida no se vuelva monótona y no se convierta en una costumbre, sí en una costumbre, porque es triste pero la gente se acostumbra a vivir, y cuando te acostumbras a cualquier cosa ésta pierde su intensidad, y jamás debes perder la intensidad de vivir, nunca debes despertar pensando que es un día más, tienes que reír y gozar como ningún otro día jamás, y sonreír a todo y a todos, y dar esa chispa que se contagia y que ayuda a que tu alrededor sea más feliz, y que así tú lo seas también, con más facilidad. Dar esa buena vibra que acerque a la gente a ti, y que te deje ser lo mejor, sí, como eres.
Y que cada día, cada uno, tengas pequeñas metas que cumplir, y cosas que hacer, que no las hagas por nadie más que por ti, y que así alimentes tu ser y crezca tu alma y tu corazón, y que te llenen, y así cada día lo ocupes al máximo haciendo cosas que te ayuden a no acostumbrarte a nada, y al mismo tiempo a acostumbrarte a ti, a que cada día es diferente y que cada día hay que dar, y dejar recibir, y sonreír y crear y hacer, y llenar de metas tus instantes, pequeñas, que no parezcan importantes para nadie, más que para ti, y así ya no existan las malas caras, ni los malos días, ni los corazones tristes, y así tú mismo llenes tus días de felicidad, para que así, D-os, al dar, se dé cuenta quién merece, porque sabe quién ya sabe ser feliz.

5 comentarios:

  1. Bella reflexión..

    Gracias por compartirla.

    Un Abrazo con mis saludos fraternos de siempre..

    Que disfrutes de la semana que comienza.. Mis mejores deseos...

    ResponderEliminar
  2. eso es lo q se llama reflexionar y salir adelante...tienes toda la razon...bye

    ResponderEliminar
  3. Gracias por compartir... tu visión de la vida. Es muy agradable identificarme con tus palabras...
    Saludos!

    ResponderEliminar
  4. q hermosa reflexion, dias sin pasar por tu blog! tengo bastante q leer, sigue escribiendo m gusta lo q escribes. un saludoo

    ResponderEliminar

Inspírame...